Creación e historia
El Centro Dramático Galego (CDG) es la compañía pública de teatro de Galicia y uno de los principales motores de la escena teatral gallega. Fue fundado en 1984 como respuesta a la necesidad de consolidar una estructura estable que impulsara la creación dramática en gallego, apoyando tanto la producción como la difusión del teatro propio.
La creación del CDG estuvo enmarcada en el contexto de la recuperación cultural y política de Galicia tras la llegada de la democracia y la aprobación del Estatuto de Autonomía de 1981. A partir diera momento, el gobierno gallego apostó por fortalecer la cultura propia, y el teatro fue uno de los ámbitos clave de esa apuesta.
El CDG depende de la Axencia Galega das Industrias Culturais (Agadic), que forma parte de la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia. Desde su fundación, tuvo como misión fundamental promover espectáculos profesionales de calidad, fomentar la lengua gallega en el ámbito teatral y recuperar el patrimonio dramático gallego, al tiempo que abre caminos para las nuevas dramaturgias contemporáneas.
Uno de los espacios principales del CDG es el Salón Teatro en Santiago de Compostela, que se convirtió en su sede desde 1999, después de su rehabilitación. Allí, el Centro no solo realiza representaciones de sus propias producciones, sino que también acoge programación de otros colectivos teatrales, compañías, festivales y proyectos de creación.
A lo largo de su trayectoria, el CDG ha puesto en escena clásicos de la literatura gallega pero también piezas contemporáneas de nuevos dramaturgos e incluso adaptaciones de textos universales al gallego. Además, ha sido una plataforma fundamental para el desarrollo de muchas de las figuras más destacadas del teatro gallego, tanto actores y actrices como directores y dramaturgos.
El CDG trabaja también en la formación de públicos, con programas educativos y actividades de mediación cultural, buscando acercar el teatro a nuevos sectores de la sociedad, especialmente a la juventud.
Hoy en día, el Centro Dramático Galego continúa siendo un símbolo del compromiso con la cultura gallega, renovándose constantemente para seguir siendo un referente tanto dentro de Galicia como en el ámbito estatal e internacional.