Historia Salón Teatro

Historia

El Salón Teatro es uno de los espacios culturales más emblemáticos de Santiago de Compostela, con una historia que refleja las transformaciones sociales, culturales y urbanísticas de la ciudad a lo largo del último siglo.

Su origen se remonta a 1919, cuando la liga de la Mutua de Señoras de Santiago, una entidad formada por mujeres preocupadas por el bienestar social y cultural de la ciudad, promovió su primera reconstrucción. El edificio, situado en pleno casco histórico, fue inaugurado el 30 de octubre de 1920 como una sala de eventos y espectáculos destinada a servir a las actividades de los socios de la Liga. Era un espacio pensado para acoger conciertos, representaciones teatrales y actividades sociales, en un momento en el que Compostela reclamaba nuevos lugares de encuentro cultural.

Pocos años después, el inmueble pasó a ser propiedad de Acción Católica, entidad que lo empleó para sus actividades educativas y recreativas. Ya en la década de los años treinta, el Salón Teatro fue adquirido por la Empresa Fraga, que lo transformó en uno de los principales cines de la ciudad, dedicándose casi en exclusiva a la exhibición cinematográfica durante varias décadas.

En 1949, el edificio experimentó una importante remodelación de su fachada, diseñada por el arquitecto Pons Sorolla, que le confirió un nuevo carácter arquitectónico. Esta imagen del Salón Teatro permanecería prácticamente inalterada durante más de cuarenta años.

Ya en los años noventa, el Salón Teatro sufrió un incendio que afectó gravemente el inmueble y aceleró su proceso de deterioro. Esta circunstancia precipitó el cierre definitivo del cine y abrió la puerta a la reflexión sobre la necesidad de su recuperación como espacio cultural para la ciudad.

En 1996, la Xunta de Galicia, consciente del valor histórico y patrimonial del Salón Teatro, adquirió el edificio con el objetivo de restaurarlo y devolverlo a su función original como escenario de creación y exhibición escénica. Entre 1998 y 1999, bajo la dirección del Estudio de Arquitectura Baltar, Bartolomé y Almuiña, se acometió una profunda rehabilitación que respetó la esencia histórica del edificio, al tiempo que lo dotaba de las condiciones técnicas y de accesibilidad de un teatro contemporáneo.

El 29 de octubre de 1999, el Salón Teatro reabrió oficialmente sus puertas con el estreno del espectáculo Si o vello Simbad volvese ás illas..., una adaptación de Álvaro Cunqueiro a cargo del Centro Dramático Galego (CDG). Esta función inaugural simbolizó el renacimiento del Salón Teatro como espacio de referencia de la creación escénica en Galicia, después de más de dos décadas sin actividad teatral.

Desde entonces, el Salón Teatro es la sede permanente del Centro Dramático Galego, donde se exhiben sus producciones propias y una programación abierta la distintas disciplinas escénicas: teatro, danza, música, nuevo circo y actividades culturales.

Hoy, el Salón Teatro es mucho más que un edificio restaurado: es un símbolo del compromiso con la cultura gallega, un lugar de encuentro para la creación contemporánea y un espacio vivo en el corazón de Compostela, abierto a la ciudadanía y al mundo.